Crear un jardín zen en el hogar, es una opción para reducir el estrés y equilibrar la energía del espacio y de quienes lo habitan…

Sus ventajas son numerosas ¿Sabías qué son una excelente manera de reducir el estrés, mejorar tu enfoque y desarrollar una sensación de bienestar?

Un jardín Zen enfatiza los principios de naturalidad, simplicidad y austeridad.

En el siglo VI, los monjes budistas Zen crearon los primeros jardines de este tipo para ayudar en la meditación.

Más tarde, comenzaron a usarlos para enseñar principios y conceptos. Con el paso del tiempo, el diseño y la estructura de los jardines se ha ido perfeccionado, pero la estructura básica sigue siendo la misma.

¿Cómo hacer un jardín Zen en casa?

Para hacer uh jardín zen lo primero que necesitas es arena. Este elemento debe ser, cuidadosamente, rastrillado. La arena rastrillada en un patrón redondo, espiral u ondulado representa el mar.

Luego se deben colocar piedras, que son las partes principales del jardín Zen.

El simbolismo de las piedras, en un jardín Zen, es uno de los elementos de diseño más importantes. Las piedras verticales pueden usarse para representar árboles, mientras que las planas y horizontales representan el agua y las arqueadas al fuego.

El mejor consejo es probar con diferentes diseños para ver qué elementos naturales se ajustan mejor a tus ideas.

También puedes agregar plantas, pero mantenlas al mínimo y, en caso de usarlas, escoge aquellas que sean bajas y de propagación, en lugar de verticales.

Definitivamente un jardín Zen se ha convertido en una forma de arte en miniatura ideal para crear santuarios de paz y belleza dentro de hogares, oficinas y otros ambientes interiores.

El resultado del jardín zen debería alentar la introspección y meditación. Dos aspectos que si vas a vivir en Mérida puedes explorar y explotar al máximo.

Elementos imprescindibles en un jardín Zen

Arena

Sin ella un jardín Zen no está completo. El diseño puede inspirarse en diferentes formas como ondulada o espiral.

Rocas

El jardín Zen incluye rocas, junto con arena o grava, para crear una representación algo abstracta de un paisaje más grande. La arena representa agua, y las rocas pueden significar islas o montañas.

Las rocas también pueden simbolizar animales. Son de color gris claro u oscuro, con una apariencia desgastada. La arena o la grava a menudo se rastrilla cuidadosamente para crear un efecto ondulante.

Vegetación

Los jardines Zen suelen incorporar poca vegetación, pero pueden contener musgo o líquenes. Las plantas son típicamente variedades de hoja perenne y arbolada.

En lugar de grandes especies, puedes incluir varios arbustos cuidadosamente podados como acentos o bordes.

Te recomendamos: 10 Vinos para probar y consentir al paladar.

Recinto

En espacios amplios, los jardines Zen, por lo general, están rodeados por un recinto para proporcionar privacidad y tranquilidad dentro del jardín.

Este recinto puede tomar la forma de un muro de piedra o incluir una serie de piedras que dan definición al borde del jardín Zen.

Caminos, puentes y linternas

Los jardines Zen pueden contener elementos creados por humanos, como caminos, puentes y linternas. Los puentes permiten a las personas ver el jardín desde un nuevo ángulo.

Un puente puede consistir en solo losas planas de piedra dispuestas en un arco sobre el que los visitantes pueden caminar.

Un camino puede encontrarse, sutilmente, definido de escalones bajos y las linternas son, generalmente, de madera o piedra, ya que se consideran más adecuadas para crear una atmósfera natural.

Ya sabes cómo diseñar un jardín Zen, ¿qué esperas para mudarte e incluirlo en tus espacios?

Recuerda que la cuidar nuestros espacios es cuidar de nuestra salud mental y emocional, así como a la de los que amamos. Comienza un jardín zen en casa, crea hábitos saludables y vive la paz. Conoce la vida en Yucatán.